Inicio Opinión Ingerencia en el CDP

Ingerencia en el CDP

416
0

Por Daniel Santana
19 de agosto de 2025

La intromisión en los asuntos internos del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) busca un solo propósito: arrodillar a la institución y obligarla a violentar sus propios estatutos.

En la República Dominicana, cada profesión tiene su colegio: los médicos cuentan con el CMD, los abogados con el Colegio de Abogados, los ingenieros con el CODIA, los locutores con el Círculo de Locutores, y así sucesivamente. Todos ellos se rigen por normas y estatutos claros que regulan su ejercicio. Sin embargo, con el periodismo ocurre algo diferente: muchos quieren proclamarse periodistas sin haber cursado la carrera de Comunicación Social, ni haber recibido formación académica alguna en el área.

A escasos días de que los profesionales del periodismo elijan a sus nuevas autoridades, el CDP ha cumplido con su deber al conformar la comisión electoral encargada de organizar y dirigir el proceso. Dentro de sus atribuciones, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) revisó las planchas presentadas para garantizar que cumplieran con los estatutos del gremio.

El resultado de esa revisión fue revelador: se detectó que uno de los aspirantes a encabezar una plancha no había concluido sus estudios universitarios y que apenas cuatro de los siete miembros habían firmado el expediente. Ante esta situación, el CEN actuó con transparencia y responsabilidad, informando a la opinión pública sobre las irregularidades encontradas.

Esta coyuntura me remonta a mi propia experiencia. En mi sexta aspiración a secretario de organización del SNTP, filial Distrito Nacional, fui excluido de una plancha por maniobras malintencionadas. Pese a mis cartas y reclamos ante la comisión de disciplina, nunca se restituyó mi legítima candidatura. Esa experiencia me enseñó que las intromisiones externas nunca buscan justicia, sino favorecer intereses particulares.

Hoy, lo que ocurre con el CDP es aún más delicado. Un grupo de abogados ha anunciado demandas contra el Colegio por no aceptar una candidatura que no cumplía con los requisitos estatutarios. Pero ceder a esas presiones significaría abrir una peligrosa grieta: el CDP quedaría desprotegido y cualquiera, sin formación en periodismo, podría ingresar como miembro. Sería el principio del fin para la esencia profesional del gremio.

Este no es un asunto de personas, sino de principios. Cada profesional debe estar en su colegio y bajo las reglas de su formación académica. Quien aspire a ser periodista debe demostrar su título universitario en Comunicación Social, mención Periodismo. Esa es la base.

Defender los estatutos del CDP no es un capricho; es preservar la institucionalidad, el respeto a la profesión y la dignidad de quienes entregaron años de estudio para ejercer el periodismo con seriedad y compromiso.

danielpuerie@gmail.com