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Mi respuesta al Lcdo. José Reyes, periodista de profesión

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Por Daniel Santana
26/08/2025

Hay veces que las artimañas y generalizaciones dañan reputaciones. Yo soy locutor, profesional de la palabra hablada, y tengo el derecho —como lo tienen todos— de usar el micrófono y emitir opinión, igual que usted, señor periodista.

Usted metió a todos en un mismo saco y cometió un error que los locutores que leemos noticias y periódicos no podemos dejar pasar. Lo primero que debió hacer, antes de barrer el piso con los locutores, fue revisar y extirpar lo que realmente corroe al gremio, y no salir a lanzar tantas descalificaciones innecesarias.

Un periodista de su talla, al cual admiraba y respetaba, no debió utilizar un lenguaje tan crudo y descarnado contra quienes tenemos acreditación para ejercer en los medios de comunicación. Con nosotros, los locutores, usted se equivocó.

El papel de un locutor es utilizar su voz para informar, entretener y conectar con una audiencia a través de medios como la radio, televisión, cine, publicidad y eventos en vivo. Sus funciones incluyen presentar programas, leer guiones, narrar historias, entrevistar invitados, interactuar con el público y transmitir emociones, adaptándose a diferentes temáticas y situaciones. Para esto, debe dominar técnicas de comunicación, improvisación y manejo vocal.

Funciones principales de un locutor

Informar: transmitir noticias, hechos y datos precisos de manera clara, concisa y objetiva, a menudo requiriendo investigación previa.

Entretener: conducir programas de entretenimiento, narrar historias, anunciar música y artistas, manteniendo la atención de los oyentes o espectadores.

Educar: ofrecer contenidos culturales y educativos que eleven el criterio del público.

Conectar: crear cercanía con la audiencia, generando confianza y credibilidad.

No se equivoque, señor Reyes: los locutores no somos relleno ni improvisados. Muchos hemos pasado años formándonos, cultivando la voz, la dicción y el arte de comunicar con respeto al público. Si bien es cierto que en todos los oficios hay quienes fallan, eso no da derecho a manchar a todo un sector que ha aportado tanto a la historia de la radio y la televisión dominicana.

Los locutores del país y del mundo deberíamos alzar nuestra voz para rechazar la expresión equivocada del periodista José Reyes. Sus palabras nos han ofendido. No somos periodistas, pero sí tenemos muchos derechos en la comunicación, al igual que los tienen los periodistas.

En conclusión, señor Reyes, el periodismo y la locución no son rivales; son ramas hermanas de la comunicación que se complementan. Pero así como respeto su profesión, le exijo respeto por la mía.