Inicio Opinión RÉPLICA: ENTRE EL DISCURSO Y LA REALIDAD EN EL PERIODISMO LOCAL

RÉPLICA: ENTRE EL DISCURSO Y LA REALIDAD EN EL PERIODISMO LOCAL

47
0

Cuántas ridiculeces se ven cuando falta el valor, la coherencia y el respeto propio.
En los medios de comunicación hay historias que no se olvidan, porque retratan con claridad quién es quién. Personas que, sin formación ni ética, se disfrazaron de periodistas; se creyeron dueños de espacios que nunca les pertenecieron y, peor aún, traicionaron a sus propios compañeros para ganar privilegios.
Se valieron del chisme, la intriga y la cercanía con el poder para escalar posiciones. Amenazaban, chantajeaban y presumían de una confianza que, irónicamente, terminó expulsándolos.
Y entonces llega la vida —con su manera implacable de poner todo en su lugar.
Hoy, esos mismos que fueron sacados de donde se creían intocables, aparecen sonrientes, aplaudiendo y reconociendo a quienes antes señalaban o utilizaban como escalera. Hoy se presentan como dirigentes, como representantes, como voces del gremio.
Pero la memoria existe.
Y la incoherencia también se ve.
No se puede construir credibilidad sobre la traición, ni respeto sobre la simulación. El periodismo no es un disfraz ni una herramienta de conveniencia personal. Es compromiso, formación y, sobre todo, integridad.
Lo demás… es puro ruido.
Frente al discurso oficial
El 16 de abril de 2026, la filial Santo Domingo Este del SNTP difundió una nota de prensa donde destaca la “solidez tecnológica” del Grupo Burgos y anuncia acuerdos de capacitación para periodistas del municipio.
En dicha comunicación se describe un ambiente de “franca camaradería”, se resalta la transformación tecnológica del canal y se proyecta una visión de fortalecimiento institucional, formación continua y unidad gremial.
Asimismo, se presentan encuentros, recorridos y compromisos que, en el papel, apuntan al crecimiento profesional de los comunicadores y al desarrollo del sector.
La contradicción
Sin embargo, la realidad vivida por muchos dentro de esos mismos espacios cuenta otra historia.
Porque no se puede hablar de fortalecimiento gremial mientras se arrastran prácticas de exclusión, deslealtad y oportunismo. No se puede predicar unidad cuando, en el pasado reciente, se promovieron divisiones, intrigas y abusos de poder.
La incoherencia no está en el discurso… está en quienes lo sostienen sin haber corregido su conducta.
Reflexión final
El periodismo no se legitima con fotografías, visitas institucionales ni comunicados bien redactados. Se legitima con trayectoria, ética y respeto hacia los demás.
Cuando esos elementos faltan, cualquier intento de proyectar grandeza se convierte en una simple puesta en escena.
Y ahí, más que comunicación… lo que queda es evidencia.
16 de abril de 2026
Secretaría de Comunicaciones